𝐅𝐫𝐢𝐝𝐚 𝐊𝐚𝐡𝐥o: 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐟𝐚𝐦𝐢𝐚 𝐲 𝐞𝐥 𝐞𝐠𝐨𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐚𝐥𝐦á𝐭𝐢𝐜𝐨

Anuncios

«¿Frida Kahlo, el marido la cagó 900 veces con cuanta pollera pasara, incluyendo la de la hermana de Frida. Sufriò lo indecible por un hombre, era emocionalmente dependiente de un sorete. ¿En qué momento se volvió la idiola de las femitontas?»La lógica lleva al vulgar reaccionario a decir cosas como esas.

Anuncios

Al fin y al cabo, no tiene mucho sentido que Frida, una mujer tan aparentemente frágil sea hoy ícono de todo un movimiento. Pero lo que lleva a tantos a decir cosas similares, cuando no es el desconocimiento y la ignorancia, es el egoísmo, el desdén. En nuestra vida, todos generalmente padecemos de malestares físicos que nos aquejan. El de una gripa fuerte estacional, por ejemplo. Dolor en las articulaciones, fatiga, debilidad. No poder levantarnos de la cama.

Anuncios

Es terrible sentirse así. Pero a todos nos pasa. Luego viene la gente que entiende qué es vivir con dolor. Dolor crónico. Personas con enfermedades dolorosas como fibromialgia, alguna forma de cáncer en los huesos, enfermedades degenerativas o dolores secuelares a causa de una infección o politrauma físico-orgánico.

Anuncios

El último caso viene a representarnos Frida. Con tan solo seis años Frida Kahlo padeció un ataque de poliomelitis que la obligó a estar once meses en una cama. De allí, médicos, enfermeros, analgésicos recién descubiertos, todo ello, pasó a ser constante en su vida. Una vida marcada por el dolor.

Anuncios

Dos años después se le diagnosticó gastritis crónica y úlcera péptica a causa de tantos analgésicos para calmar el dolor que le había dejado la secuela de la polio; una pierna atrofiada. De niña ya llamada “Frida la coja” o “Frida patade’palo” por los niños de Coyoacán, le tocó no acomplejarse. Solía jugar mucho con los cachorros, escalar árboles, jugar a las muñecas de trapo, ver el tejer de las señoras en el trabajo. Conjugar el verde, rojo, naranja y púrpura en sus tempranos dibujos.

Anuncios

Hallar en el color, un paliativo. A sus diecisiete años finalmente acepta a Alejandro, se hacen novios. Su primer amor. Su primer beso años antes. Vivir en el fragor, intentar cubrir con zapatos altos sus heridas o ponerle trapos a su pierna flácida. Seguir. Un año después, un martes 17 de septiembre de 1925 en horas del mediodía otro evento traumático.

Anuncios

Ella lo describe así:“Me subí en el autobús con Alejandro. Me senté cerca del asidero de la barra, y Alejandro se sentó a mi lado. Instantes después, el autobús se estrelló contra un tranvía. Fue un golpe extraño, no fue violento sino sordo. El golpe nos lanzó hacia adelante y la barra me atravesó como una espada atraviesa a un toro. Un hombre, viendo mi hemorragia terrible, me tumbó sobre una mesa de billar”.Alejandro a su vez lo describió así: “Frida estaba completamente desnuda. Su ropa había desaparecido en el accidente. Un pasajero, sin duda pintor, había entrado al autobús con un paquete de polvo dorado. El paquete reventó y el polvo voló sobre su cuerpo ensangrentado”. Dícese que la pintó la muerte ese día. Diagnóstico médico: triple fractura de columna vertebral (de c6 a l4), fractura de la tercera y cuarta costillas izquierda, luxación del hombro izquierdo, fractura de clavícula y escapula, triple fractura de la pelvis, perforación del abdomen, y del último tercio de la vagina, doce fracturas de la pierna derecha y dos de la izquierda, dislocación del pie derecho. Sobrevivió. Continuó.

Anuncios

Poco después dejó a Alejandro por Diego Rivera, veinte años mayor. «Un elefante con una paloma» (en palabras de su mamá). Su ídolo, maestro, manipulador, amor de vida, su otro dolor, pero también–extrañamente– su otra terapia (la primera era, naturalmente, la pintura). Lo demás ya lo sabemos. Una muerte temprana. Dolorosa, como su vida misma.Quien generalmente se queja de la valiente Frida, lo hace por su arte pintoresco, simple, lindo, sencillo, que solo dilataba lo que el recuerdo tragédico le dejó (siempre llenándolo de color, lo que representaba su lucha y puesta en escena, también su antología a la naturaleza y las pequeñas cosas).

Anuncios

Cuando no es por ello es por su aspecto andrógino. Su única ceja glacial o su leve bigote epistolar.Quien generalmente se queja de la valiente Frida, no entiende qué es sentir inseguridad. Miedo constante. Angustia. El soportar a Diego es otro síntoma y extensión de su mal. Tener que haber soportado tanto.

Anuncios

Quien generalmente se queja de la valiente Frida, no entiende que en ella no hay heroismo mas que el de expresarte aún cuando sufres y sientes. Somos millones que sufrimos hoy. Frida no es mas o menos especial que ninguna, es una más. Solo le tocó ser testimonio y muestra del mártir que nos acompaña y a veces no notamos porque estamos distraídos odiando todo. Su amorío con Trosky, o la admiración que en vida sintieron por ella Pablo Picasso, Vasili Kandinski, André Breton o Marcel Duchamp nos habla de lo mismo.

Anuncios

El reconocimiento que hay cuando sacas de dentro a afuera y lo plasmas, y se transfiere algo allí. Un estímulo de incomparecencia. Quien generalmente se queja de la valiente Frida y no entiende por qué es un ícono feminista. Aún no ha entendido que de lo que se trata es de reconocer al otro cuando realmente está sufriendo y que el feminismo a acertado asumiéndola como uno a expensas de su tolerancia a la infidelidad, porque le reconoce primero como un espíritu que siente. Michell Onfray desenmascaró a Simone de Beauvoire (véase: Beauvoire: necesaria y contingente) como aquella mujer apta para el poliamor. Beauvoire en realidad se pareció mas a Frida en ese aspecto sufriendo por Sartre. Sufriendo por amor, como casi todas llegamos a sufrir por el hombre que amamos.

Anuncios

¿Y qué pasa con ello? ¿Una impostura? En Simone quizá, ¿pero acaso Simone no se cosificó creyendo practicar la idea de Sartre? Frida amaba a Diego y por amar nunca seremos menos. Quizá nos hayan hecho creer eso.

Anuncios

Autora: Susan Gabriela

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s